¿El gallo pierde plumas?

* PAN diezmado; PRI marginal

* La revocación en prospectiva

Atenidos a que la encuesta es de quien la paga, Morena no tendría por que dar importancia a la de “Arias Consultores”, publicado ayer en Excelsior, y en todo caso ya sabemos que López Obrador tiene sus propios datos, así que nadie entre en pánico.

Hecha la pertinente aclaración, el ejercicio arroja datos que prefiguran un prematuro desencanto ciudadano con el partido de la 4T. Presenta una reducción de doce puntos, de 50 por ciento durante las elecciones al 38 actual. Una rápida y obvia conclusión es que el gallo empezó a perder las primeras plumas, así hayan medido a partidos políticos y no al presidente, pues sabemos que Morena es AMLO y AMLO es Morena.

Debemos apuntar el dato y contrastarlo con las encuestas que vendrán en días posteriores. Si hay tendencia, con independencia del porcentaje en la caída, entonces los ideólogos y estrategas mediáticos de Morena tendrán certeza documental de que el deterioro popular ha empezado antes de lo que sospecharon. En ese caso les vendría bien tomar nota, sólo por lo que pudiese ofrecerse para futuras consultas o revocaciones.

Otros datos interesantes son el altísimo porcentaje de rechazo registrado por Morena, casi el 31 por ciento, sólo abajo del PRI que tiene 43 –inocentes, dejaron de jugar y la gente siguen rechazándoles-, y el porcentaje de ciudadanos que no se ven representados en ningún partido político, más del 38 por ciento.

Tengan presente que no ajustan los primeros seis meses, para que vayan midiendo el acelerado desgaste en el ejercicio del poder y valoren la prisa de los ciudadanos en ver satisfechas sus demandas.

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En Chihuahua los resultados son alentadores para Morena, pues siendo el partido más joven sale con preferencias del 38 por ciento, contra 12 del PAN, un ridículo tres por ciento del PRI y menos del uno para el PRD.

¿Daría usted por buenos esos porcentajes? Yo respeto el ejercicio y debo aceptar que no me sorprenden los resultados, el descredito de los partidos tradicionales es contundente y a Morena lo siguen asociando al presidente. Más que como partido, lo tomar por el movimiento de AMLO.

¿Recuerda usted que la semana pasada en este espacio hablaba de la “tercer vía” como una opción viable, merced al desencanto ciudadano con la política tradicional?. Bien, muy pronto una consultora conocida le puso cifras dejando al PAN diezmado y al PRI en aceptación marginal. Con esos datos ninguno estarían en condiciones de presentar oposición seria a la nueva fuerza dominante.

Un último dato que confirma el complejo momento político que vive la entidad, con un escenario electoral complicado para todos y por tanto abierto a cualquiera, es que en Chihuahua más del 46 por ciento de los ciudadanos no se identifican con ningún partido político. Casi la mitad, para que los asesores y estrategas de los apuntado(a)s hacia el 2021 vayan midiendo el humor social que los espera.

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¿Nada tiene de que preocuparse el gobernador Corral por la solicitud de revocación de mandato, presentada por un particular? Si pero no. Lo más probable es que el IEE le haya desechado ayer y si llega al Tribunal Electoral local también los magistrados desestimarán la petición, ningún consejero o magistrado quiere indisponerse con Palacio.

Y si eventualmente llega a la Sala Regional de Guadalajara, suponiendo que la impulse Morena, y dan luz verde al procedimiento, sería relativamente sencillo juntar las 135 mil firmas para ir al proceso revocatorio, pero una vez ahí ninguna fuerza tiene capacidad para conseguir más de 900 mil votos, el 35 por ciento del listado nominal, requeridos para la revocación. Esa ley está hecha para no ser usada, jamás.Si el proceso llega a tales alturas plantearía un desafío enorme a Javier Corral y al PAN, pues con los niveles de aceptación tan bajos que presenta pudiese perder la batalla, aunque fuese por menos votos y por tanto no vinculantes para el propósito inicial. Sólo que en ese caso estaríamos hablando de un gobernador debilitado en grado extremo al final de su mandato, con todo lo que ello representa. Posible pero improbable, serénense que nada pasa.