*La paradoja del tío dominante

* Tena se muestra receptivo

* Otra vez el Juárez violento

* Morena, ni una “sabandija” más

froylan-columnista

Hasta los niños de pecho arquearon las cejas con la versión de que Pichú de la Rosa pedía licencia al Congreso para regresar a Ciudad Juárez, en apoyo del sobrino que sueña con ser gobernador, Juan Carlos Loera. Ni en la más pura interpretación ideológica de austeridad en la 4T alguien dejaría una dieta de diputado y se sabe que don Gustavo no es de los más convencidos con los nuevos criterios del ahorro.

Así que tras la licencia que presentó para dejar temporalmente el fuero, pronto trascendió la segunda intención; postularse para presidente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, un frustrado sueño que ha acariciado durante décadas. Si ésta vez no despierto en la silla de Armendáriz, no lo haré jamás, pensará el buen Pichú.

Tiene razón, empoderados junto a López Obrador, con activistas aliados en gobierno como Lucha Castro, Víctor Quintana y Emma Saldaña y una fracción importante en el Congreso local, es válido presumir que las circunstancias están dadas. Si, sólo prevalece el siempre maldito pero; Javier Corral y su amiga –de Javier no del Pichú- Blanca Gámez, también diputada y presumible aspirante al mismo cargo.

En la presente tesitura, su decisión plantea una paradoja al sobrino favorito, de la que no saldrá sin magulladuras visibles. Contra toda lógica Loera ha sido incondicional aliado político de Corral, distanciándose de sus compañeros en Morena por esa causa ¿Cómo quedaría si fracasa el proyecto de su tío?. La otra, si consigue imponerlo en contra de la voluntad del gobernador ¿De qué le habrá servido ponerse de tapete todos éstos meses, si al cabo iba a romper?.

En esa disyuntiva radica la paradoja que podríamos llamar del “tío dominante”. La única forma de salir bien es que Pichú vaya de candidato único, circunstancia que describiría un acuerdo político entre Loera y Corral, en cuyo caso su conducta de lacayo habría tenido sentido, al menos en esa parte de interés familiar.

Ahora, si el buen Pichú no está interesado en la posición, necesita hacer un pronunciamiento claro y fuerte, decirlo sin opción a dobles interpretaciones. Deja pasar el tiempo y nadie creerá que no la buscaba, como nadie ha creído que pidió licencia para incorporarse al equipo de Loera en Juárez.

Interesante paradoja, pero como todas también ésta tiene solución, sólo hay que identificar los puntos finos de la supuesta contradicción.

……

Tres la crisis del jefe policiaco asesinado parece que regresó la cordura entre el gobernador Javier Corral y el acalde Carlos Tena, de Cuauhtémoc. Tiene razón el gobernador, el tema de seguridad no debe ser politizado y mucho menos jugar con él.

Las fuerzas policiales del estado no pueden, por ningún motivo, estar marginadas en determinadas regiones. Avénganse en los oscuros intereses asociados al crimen y hagan lo posible por llevar la paz a la región, tan golpeada en los dos últimos años.

Voltean a ciudad Juárez, otra vez incluida entre las cinco ciudades más violentas del mundo. Que vergüenza, el desprestigio que implica tales señalamientos. ¿Y el alcalde Cabada? En campaña por ser gobernador ¿Y el gobernador Corral? En campaña por se presidente. Sigan así hasta que Chihuahua se caiga a pedazos, región por región.

Muy sobrada Yeidkcol Polensky. Ahora le dio por declarar que se han colado sabandijas a Morena. Un momento, cómo que se colaron si ella estando de presidenta del partido y el propio López Obrador metieron a cuanta sabandija pudieron durante la campaña y además las pusieron de diputadas y senadoras. ¿A qué viene el extrañamiento de ayer? Aunque quizás doña Yeidkcol tenga razón, sólo que debió matizar: se han colado “nuevas” sabandijas.