*Díaz Romero, historia de traiciones

*La vulnerabilidad de Trevizo y Fito

* 18,882 millones ¿Tomadura de pelo?

Sin antecedentes profesionales ni académicos que lo potencien en el mundo de la Litis y la chicana, es un abogado de medio pelo, Roberto Díaz Romero pretende pavimentar su camino a la rectoría sobre las traiciones. Una larga historia de ingratitudes y deslealtades acompañan su modesta carrera.

Las primeras traiciones se remontan a sus años de estudiante, cuando presumía de ser amigo personal e intimo de Rodolfo Villalobos, hijo de Villalobos Jion, quien fuese director de la Facultad. Sus compañeros recuerdan que no salía de casa de los Villalobos, donde recibía atención de “familia”. ¿Cómo les pagó? En cuanto tuvo podercillo los sacó de la Facultad de la forma más grosera y ruin, notificándolos en el mismo salón de clases que habían quedado fuera. El “gran amigo” de la familia los trataba con la punta del zapato.

Sin examen de oposición ni méritos de ningún tipo, Rubén Portillo le abrió la oportunidad de dar clases, recibiendo a cambio sólo desprecios e ingratitudes. Se comenta que Portillo ha dicho entre amigos que Díaz Romero fue uno de los mayores errores como director de Derecho. Lo mismo sucedió con Enrique Carrete, quien lo nombró Secretario de Extensión y después le jugó contras.

Sin la recomendación de Diana Valdez, abogada general de la Uach, Díaz Romero jamás hubiese llegado a la Dirección. Bien, una de sus primeras acciones como director fue impedir que la abogada diese clases en la Facultad. Pocas ingratitudes como esa, cerrar la puerta sobre las narices de quien lo recomendó para el cargo que ostenta no tiene madre.

La lista de traiciones es larga, también tocó al rector Luis Fierro. Con la mano sobre la biblia juró que, si lo hacía director, sería el principal apoyador de la reforma universitaria. En los hechos es hoy el único opositor.

Ciertos tiburones que dejaron su hamaca para apoyarlo en su locura opositora, Rodolfo Acosta, Rodolfo Torres Medina, Mario Trevizo y Luis Alfonso Ramos Peña, piensan que lo están manipulando en su empeño de generar inestabilidad al interior de la Universidad y eventualmente asaltar la rectoría. Nada, ellos están siendo utilizados, Díaz Ramos es capaz de traicionarse a sí mismo con tal de conseguir sus propósitos.

Su proclividad a la traición y la escasa inteligencia en sus acciones, acompañada de iniciativa insensata -en el barrio le dicen de otra manera- lo convierte en un ser despreciable y a la vez peligroso para la Facultad. En Palacio y en Rectoría deben tomarlo en cuenta, detenerlo antes de que sus impulsos alocados tengan efectos perniciosos.

Rompeolas

Mario Trevizo debería pensar mejor su apoyo a Díaz Romero. Se encuentra en una de las situaciones jurídicas más precarias y de continuar pensando que se maneja sólo podría perder los criterios de oportunidad que lo mantienen en libertad. Torres Medina por la mismas, todos saben que tiene problemas legales con el Nuevo Amanecer ¿En serio no aprecian su libertad?.

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Una cantidad de 18,882 millones de pesos anunció Javier Corral para invertir en obra pública, durante los 25 meses y días que restan a su administración. Si consigue completar la derrama económica, pasará a la historia como uno de los gobernadores más eficientes en materia de obra. Hablamos que necesita concursar, asignar y ejecutar 755 millones cada mes, 175 millones por semana, 24 millones diarios y un millón cada hora. Hagan las cuentas y es lo que da. Apúrense, el tiempo corre ¿O será que se trata de una burda tomadura de pelo? Pronto lo sabremos, pero se me hace muy ojona para ser paloma.