*Mi resto por un vaso de agua

* Morena, en la Boquilla ha topado

* Que Oscar Aparicio busca chamba

Durante una reunión de gobernadores fronterizos Patricio Martínez levantó un vaso de agua y, mirando a Rick Perry, gobernador de Texas, preguntó en su inglés apenas funcional “¿Rick, do you want water?” . Era un desafío rayando en altanería del entonces gobernador chihuahuense, pues el “ofrecimiento” sucedió en medio de una crisis de agua similar a la presente; el viejo dolor del tratado de aguas donde Chihuahua paga por los escurrimientos que recibe Baja California.

Hoy la confrontación sucede entre estados mexicanos, Tamaulipas y Nuevo León reclaman mil millones de metros cúbicos para saldar supuestos adeudos y compromisos convenidos en el mismo tratado. Es una locura, suponga que su tinaco está a dos tercios de capacidad y el vecino, con más agua que usted, exige que le sea entregada la mitad de su agua por que así acordaron los tatarabuelos. Está bien, pero de dónde, usted no se quedaría sin agua en casa a cambio de que el vecino riegue su jardín.

Es un asunto de la mayor seriedad, sin embargo tengo dudas de que las autoridades de Morena en Conagua comprendan a cabalidad el problema. Abrir las compuertas de la Boquilla y las Vírgenes no sólo pone en riesgo la economía en Delicias y la región para el presente año, las consecuencias trascenderían varios ciclos agrícolas, pues reduciendo las prensas a un tercio de su capacidad –hoy están al 66%- un año de sequia las dejaría a niveles aprovechables hasta ver regímenes estables de lluvia, fenómeno inusual en nuestros desiertos.

Pero si los funcionarios de Conagua, sea en Chihuahua o la Ciudad de México, no están conscientes de la gravedad, los agricultores de la región si. Ellos jamás permitirán que se lleven el agua, para evitarlo son capaces de tenderse sobre las vías del tren el tiempo que juzguen necesario.

Ayer, nada menos, anunciaron las primeras medidas y van en ese sentido; empezarían por bloquear el paso del ferrocarril en esa región. Lo han hecho en momentos de menor tensión, ahora con mayor razón y más sabiendo que éste gobierno tiene de adorno a la fuerza pública. Si los maestros detuvieron un mes el transito de trenes en el puerto más importante del país, el bloqueo en Cárdenas les resulta un chiste a nuestros productores.

¿Para que llegar a extremos en donde los agricultores bloquen todo acceso de personal a las presas, cierren vías de comunicación, hagan plantones en palacio y secuestren instalaciones de Conagua? Sería una sin razón, una miopía pensar que puede liberar el agua sin resistencia de los directamente afectados.

Así veo el escenario inmediato si prevalece la intención de abrir las compuertas, el mediato sería una profunda crisis económica en la región. También deberían visualizar lo mismo los funcionarios de Conagua y los nuevos empoderados de Morena, sólo pregúntense quién entrega voluntariamente agua que necesita para su subsistencia.

Si las consecuencias no les importan, piensen entonces que ir a las próximas elecciones arrastrando un lastre así, los dejaría en clara desventaja. Hablamos del agua ¡Por Dios! Y cuando se trata de algo tan elemental hasta las buenas palabras del “Líder Amadísimo” salen sobrando. Les vendría bien recordar la entereza de Patricio frente a Perry y entender que los agricultores, así de celosos como los ve, son capaces de prestar a su mujer con tal de no regalar ni un litro de agua.

Rompeolas

En el submundo de policías y ladrones -¿Dónde están unos y dónde otros?- comentan que Oscar Aparicio, cuestionado jefe de policía durante los primeros tres años de Javier Corral, hace llamadas y envía sus credenciales fura de Chihuahua. Aseguran que buscan trabajo, pues no le gustó absolutamente nada que le hayan puesto un superior, siendo que manejó la corporación a su antojo, con la complicidad de César Augusto Peniche, reducido a simple jefe de ministeriales desde la creación de la Secretaría de Seguridad. Por cierto, esos mismos personajes advierten sobre nuevas oleadas violentas, argumentando que a cada reacomodo en altos mandos son trastocados los intereses del crimen organizado y entonces vienen ajustes de cuentas. Ay nanita. De la estrategia anunciada por el nuevo secretario luego hablamos, en sus primeros trazos describe inocentadas, igual solo son declaraciones, Emilio García Ruiz es un policía de carrera. Por el bien de Chihuahua yo le deseo éxito.