*Espino, muy sobrado en Coparmex

* Las ventajas de ser empresario

* Entrevistadores quedaron rabones

Muy sobrado lució ayer Rafa Espino en el Foro de Coparmex. Se suponía que iba a un espacio incómodo donde lo atorarían por la política presidencial que tanto critica el organismo empresarial y terminó riendo con los entrevistadores. Estaban concentrados en escarbar sobre temas que los empresarios condenan; cancelación de aeropuerto, Dos Bocas, polarización, pero les faltaron argumentos.

En cuanto al contenido, me sorprendieron tres datos que deben ser motivo de atención para el próximo gobernador, quién sea. El primero es que en los ochentas el gobierno estatal ejercía un diez por ciento de su presupuesto en obra y actualmente apenas roza el uno. El segundo que de los 170 proyectos federales de inversión Chihuahua apenas fue incluido en cuatro, que representan en conjunto cuatro mil millones de pesos, es decir nada en el contexto nacional. Y el tercero el enorme costo de la deuda, entre el seis y siete por ciento del presupuesto, cerrado en 70 mil millones de pesos anuales.

Que caro nos está saliendo la ineficiencia y la corrupción. Sí, Duarte nos llevó a esos escándalos, pero Corral en vez de atenuarlos los ha incrementado. Con cifras así es sencillo entender por que cero obra pública del gobierno estatal ¿Dónde están aplicados los 19 mil millones de pesos? Supongo que guardados en los cajones de Fuentes Vélez, pues no se ven por ningún lado.

Duarte hizo su monumento a la corrupción y a la ineficiencia ¿Dónde está el monumento a la honestidad y la eficiencia de Javier Corral? Por desgracia no lo tenemos y con lo que pagamos por el servicio de la deuda, ahora sabemos que tampoco lo veremos en los próximos años.

Trágame tierra, tuvo que venir un chihuahuita radicado en la Ciudad de México a presentarnos estos datos de horror. Imaginen lo que espera a las finanzas estatales en los próximos años con la depresión económica que viene. No habrá forma de cuadrar las cuentas, más que obrando un milagro económico y esos no suceden ni en la biblia.

Duro será el cierre de la presente administración, quizás por eso Corral quiera salir corriendo de diputado. Él, mejor que muchos, conoce al detalle las cifras que arrastran las finanzas estatales. Para que los interesados en ocupar su silla vayan viendo lo que recibirán.

En cuanto a Rafa Espino bien por él, entró a la “boca del lobo” y se dio el lujo de salir haciendo cotorreo con los entrevistadores: ¿No vas a preguntarme del PRI y del PAN? Reviró en la parte final de las preguntas a botepronto.

Y si, hay que reconocerlo, se maneja con mucha más soltura que Cruz Pérez Cuéllar, quien navegó, en el mismo foro, sobre generalidades. Denota el temor que tiene por no decir nada que molestase al Tlatoani. Rafa en cambio hizo observaciones que rompen con el esquema ideológico del Gobierno Federal. Su natural afinidad con el sector privado, en el que se identifica plenamente, le ayuda mucho. Uno más, falta Madero, al que le pondrán alfombra roja, tambora y serpentinas. Estaré atento.

Rompeolas

Los presentadores, Chava Carrejo y Gabriel Trevizo, estuvieron  muy rabones para el esfuerzo institucional de la Coparmex. Se supone que están en un Foro por Chihuahua y ocupan el noventa por ciento del tiempo preguntando sobre los temas cuestionables del Gobierno Federal. Se le notó consigna, pecado en todo conductor. Además carecían, sobre todo Carrejo, de argumentos para formular preguntas de fondo que comprometieran al entrevistado. Se quedaron en la superficialidad de café, ignorantes de que estaban frente a un empresario-funcionario que maneja las cifras a profundidad. Hubo un momento que Carrejo, de plano, no supo que preguntar y se quedó callado. De su escasa cultura no tiene culpa Espino, él aprovechó la recta y se explayó. Está en lo suyo, ya habrá forma de verlo actuar más adelante, la campaña no ha empezado formalmente.